Caracteristicas
Reseña Histórica
Desde épocas remotas las antiguas civilizaciones utilizaban el baño
como medida terapéutica o como instancia para socializar. Los hallazgos
más antiguos de construcciones dedicadas para este fin datan de antes
del 2000 a.C. en India. Existe también mención de las mismas en
diferentes textos griegos, como La Iliada de Homero. En la Antigua
Roma, y Grecia el baño era considerado un ritual. Los primeros
registros del uso de agua caliente en las "termas" son de finales del
siglo V a.C. (1)
La Lic. Rosa Cibeira Moreiras menciona en un artículo que gracias a
que el baño se veía como acontecimiento social, esto propició la
aparición de diferentes tipos de "termas" y entre ellas: las "termas
terapéuticas" o balnearios de aguas termales, que además poseían un
fuerte significado simbólico-sagrado. También se describe en la
literatura que los baños públicos más famosos construidos en Roma
fueron el de Caracalla y de Diocleciano.
Características físicas de la aguas termales
Existen dos tipos de aguas termales de acuerdo a su origen
geológico, las magmáticas y las telúricas. El tipo de terreno del que
aparecen es una de las principales diferencias entre ambas las aguas
magmáticas nacen de filones metálicos o eruptivos, mientras que las
telúricas pueden aparecer en cualquier lugar.
La temperatura de las aguas magmáticas es más elevada que la de la
telúrica. La primera tiene por lo general temperaturas mayores a los
50º C, mientras que las de origen telúrico pocas veces lo hacen. Por
otro lado, gracias a que las aguas telúricas son filtradas, estas
poseen menor cantidad de mineralización que las magmáticas. Los
elementos más comúnmente encontrados en las aguas magmáticas son
arsénico, boro, bromo, cobre, fósforo y nitrógeno. Las aguas telúricas
tienen por lo general bicarbonatos, cloruros, sales de cal y otros.
Una característica importante de las aguas termales es que se
encuentran ionizadas. Existen dos tipos de iones, los positivos y los
negativos. Contrario a su nombre, los positivos no le traen beneficios
al cuerpo humano, y por el contrario, son irritantes. En cambio, los
iones negativos tienen la capacidad de relajar el cuerpo. Las aguas
termales se encuentran cargadas con iones negativos.
Beneficios del Agua Termal
Beneficios de las aguas termales
El agua mineraliza y caliente de las termas tiene diferentes efectos
en el cuerpo humano. Algunos autores las dividen los beneficios de las
aguas termales en tres, biológica, física y química, aunque en realidad
todas actúan al mismo tiempo.
El baño en aguas termales aumenta la temperatura del cuerpo, matando
gérmenes, entre ellos virus, además aumenta la presión hidrostática del
cuerpo, por lo que aumenta la circulación sanguínea y la oxigenación.
Este aumento en la temperatura ayuda a disolver y eliminar las toxinas
del cuerpo.
Cuando una persona se expone a un baño termal, recibe la acción
directa de la temperatura de las aguas termales en forma de shock, y
los minerales comienzan a ser absorbidos en pequeñas concentraciones
por la piel. Una vez en el organismo, los minerales son depositados en
el tejido celular subcutáneo, y desde ahí ejercen su acción activando
el metabolismo orgánico a través del eje hipotálamo-suprarrenal.
Propiedades Curativas
Entre las propiedades curativas de las aguas termales, se destacan las siguientes:
- Mejoran la alimentación de los tejidos del cuerpo en general, motivo por el cual aumenta el metabolismo.
- Estimulan las defensas del organismo.
- Depuran la sangre, eliminándose las toxinas y productos de desechos por la sudoración y diuresis que provocan.
- Estimulan las secreciones del tracto digestivo y del hígado, ayudando así a la digestión.
- Reactivan el metabolismo retardado en muchos reumáticos.
- Tienen poder desestabilizante sumamente útil, considerando la participación alérgica en el orden de las afecciones reumáticas.
- Reeducan el sistema termorregulador, de enorme importancia en el
reumático que ha perdido su capacidad de reaccionar y adaptarse a los
cambios del medio ambiente.
- Su poder analgésico y calmante de dolores de estas aguas es bien conocido.
- Relajan los músculos y por su acción revulsiva y resolutiva, actúan
sobre los edemas, tumefacciones y procesos crónicos fibrosos.
- Sedan el sistema nervioso, siendo un sedante y relajante, ideal para el stress y el ritmo de vida actual.
- Reconstituyen y tonifican.
- Las aguas termales ejercen acción miorelajante, sobre las
contracturas y rigideces neuro-músculo-osteo-articular, de importancia
en los tratamientos de rehabilitación y reeducación músculo
esquelética. Su efecto sobre todo tipo de reumatismos (inflamatorios,
degenerativos, no articulares, metabólicos) en algunos casos llega a
ser notable.
- Enfermedades crónicas de la piel
- Enfermedades respiratorias leves
- Para todos estos casos, es preciso especificar que la terapia de
los baños termales tenga mayor efectividad, deberá realizarse
especialmente en periodos de 3 a 4 semanas, siendo importante la
consulta previa a un especialista en caso de embarazo, edad avanzada o
enfermedad.
Efectos de las aguas termales en el cuerpo humano
El agua mineraliza y caliente de las termas tiene diferentes efectos
en el cuerpo humano. Algunos autores las dividen en tres, biológica,
física y química, aunque en realidad todas actúan al mismo tiempo.
El baño en aguas termales aumenta la temperatura del cuerpo, matando
gérmenes, entre ellos virus, además aumenta la presión hidrostática del
cuerpo, por lo que aumenta la circulación sanguínea y la oxigenación.
Este aumento en la temperatura ayuda a disolver y eliminar las toxinas
del cuerpo.
Al aumentar la oxigenación, el baño en aguas termales hace que
mejore la alimentación de los tejidos del cuerpo en general, motivo por
el cual aumenta el metabolismo, estimulando al mismo tiempo las
secreciones del tracto digestivo y del hígado, ayudando así a la
digestión.
El baño repetido (especialmente en periodos de 3 a 4 semanas) puede
ayudar a normalizar las funciones de las glándulas endocrinas, así como
el funcionamiento en general del sistema nervioso autonómico del
cuerpo. También existe un mejoramiento y estímulo del sistema inmune,
relajación mental, producción de endorfinas y regulación de las
funciones glandulares. Muchos de estos efectos se deben al consumo del
cuerpo de minerales como dioxido de carbono, azufre, calcio y magnesio.
Hay enfermedades de la piel que pueden tener una marcada mejoría por
baños en aguas termales (en especial si estas contienen azufre). Las
enfermedades que más se benefician son la psoriasis, la dermatitis y
las enfermedades por hongos. En algunas ocasiones también ayudan en la
cura de heridas y de otras lesiones de la piel. En ocasiones esta
acción se le atribuye a las "sulfobacterias" (organismo aislado por la
"Sociedad Internacional de Medicina Hidrológica", para explicar los
efectos de los "elementos intangibles" de las aguas termales.
No hace demasiados años, se aisló un microorganismo - en la
"Sociedad Internacional de Medicina Hidrológica" - estudiando
precisamente lo que se llama "elementos intangibles" de las aguas
termales. El organismo aislado, pertenece a lo que se llama hoy en día
"sulfobacterias". Se ha descrito que este grupo de microorganismos
ayudan al cuerpo humano mejorando el sistema de defensa de la piel
frente a todo tipo de agresiones. De la misma forma, ayudan a disminuir
el proceso de envejecimiento de este órgano.
Clasificación
Tipos de aguas termales
Existen dos tipos de aguas termales dependiendo de su origen
geológico, las magmáticas y las telúricas. El tipo de terreno del que
aparecen es una de las principales diferencias entre ambas las aguas
magmáticas nacen de filones metálicos o eruptivos, mientras que las
telúricas pueden aparecer en cualquier lugar.
La temperatura de las aguas magmáticas es más elevada que la de la
telúrica. La primera tiene por lo general temperaturas mayores a los
50º C, mientras que las de origen telúrico pocas veces lo hacen. Por
otro lado, gracias a que las aguas telúricas son filtradas, poseen
menor cantidad de mineralización que las magmáticas. Los elementos más
comúnmente encontrados en las aguas magmáticas son arsénico, boro,
bromo, cobre, fósforo y nitrógeno. Las aguas termales telúricas tienen
por lo general bicarbonatos, cloruros, sales de cal y otros.
Una característica importante de las aguas termales es que se
encuentran ionizadas. Existen dos tipos de iones, los positivos y los
negativos. Contrario a su nombre, los positivos no le traen beneficios
al cuerpo humano, y por el contrario, son irritantes. En cambio, los
iones negativos tienen la capacidad de relajar el cuerpo. Las aguas
termales se encuentran cargadas con iones negativos.
Clasificación de las aguas de acuerdo a su temperatura
- Aguas Hipertermales Más de 45º C
- Aguas Meso termales o calientes De 35 º a 45º C
- Aguas Hipotermales o poco frías De 21 º a 35 º C
- Aguas frías Menos de 20 º C
Clasificación de las aguas de acuerdo a sus residuos secos
- Minerales De 1 a 1.5 gr/L
- Medio minerales De 0.2 a 1.0 gr/L
- Oligo minerales Menos de 0.2 gr/L
Hidroterapia
Desde la medicina naturista es importantísimo para la salud el
contacto con la naturaleza como algo indispensable para mantenerse
sano. El sol, aire libre, tierra, y agua ejercen un efecto
revitalizante sobre nuestro organismo, y su ausencia durante largos
periodos de tiempo repercute en un debilitamiento general que puede ser
causa de múltiples patologías.
Este es el punto de partida de un grupo de terapias que se basan en
estos elementos, como son los llamados baños de sol o de aire, la
fototerapia, o la hidroterapia, que a su vez engloba múltiples
técnicas, como el uso de fangos y arcillas, las aguas mineromedicinales
de balnearios, o el aprovechamiento de su efecto puramente físico
(efectos térmicos y mecánicos).
El principal efecto terapéutico del agua se debe a su gran capacidad
de almacenar y transmitir estímulos térmicos (frío-calor). Esta
cualidad es la que mas nos interesa a nivel ambulatorio para
desarrollar diversos tratamientos que puedan ser realizados por el
propio paciente.
El efecto térmico producido por las aplicaciones de agua, de forma
local o general, provoca una serie de respuestas en nuestro organismo
que pueden ser aprovechadas con fines terapéuticos y preventivos. Todo
estímulo térmico sobre la piel provoca una respuesta local en la
circulación sanguínea superficial, y por vía refleja, a través del
sistema nervioso una respuesta más profunda a nivel de músculos,
vísceras y circulación general en todo el cuerpo. Éstos cambios
favorecen el buen funcionamiento y capacidad de recuperación de nuestro
organismo.
En función de la patología que queramos tratar o prevenir,
aplicaremos el agua de forma local o general, fría o caliente,
alternando temperaturas, y en forma de baños, compresas, envolturas, o
frotaciones.
Todas estas técnicas, aparentemente inocuas pueden ejercer efectos
realmente intensos en nuestro organismo, y un mal uso puede ser
perjudicial especialmente si se usan en pacientes con determinadas
patologías como es el caso de las enfermedades cardiovasculares, que
podrían descompensarse.
Debemos respetar algunas normas básicas:
No emplear nunca aplicacones frías si nuestro cuerpo está frío.
Después de la aplicación fría debemos entrar en calor secándonos y
abrigándonos o haciendo ejercicio.
Las aplicaciones calientes terminan siempre con una apliación fría
de corta duración que provoca una vasodilatación reactiva, reforzando
el efecto vascular producido por el agua caliente.
Nunca se realizarán antes o después de las comidas ni utilizando
productos que contengan sustancias tóxicas o vasoactivas (tabaco,
alcohol, café).
La sensación vigorizante que experimenta nuestro cuerpo tras una
aplicación hidroterapica debe ser siempre agradable y nunca acompañarse
de sensaciones desagradables como palpitaciones, mareos o sensación
duradera de frío. Esto seria signo de una mala adaptación vascular en
aquel momento y si ocurre debe interrumpirse la aplicación.
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