|
.: Sugerencias :. Para que podamos prestarte un mejor servicio haznos alguna sugerencia para mejorar el sitio.
|
 |

 |
Horóscopos
|
| |
Las características de tu signo |
ACUARIO: 21 enero - 19 febrero |
Opuesto a Leo, signo de la individualidad y de la vitalidad, Acuario sueña un mundo colectivo donde sus mil ideales puedan realizarse. Su personalidad es extremadamente abierta a toda nueva opción, sobre todo si ésta no merma su sed de libertad. La ductilidad, la curiosidad por todo aquello que no es tradicional, la disposición tanto material como intelectual son de hecho las características de este signo. El deseo de trascender la realidad humana convierte a menudo a Acuario en un individuo idealista, algo místico y deseoso de lo absoluto, de la fusión total del propio yo con el mundo entero. El solamente puede verse a sí mismo a través de los demás, de ahí su elevado grado de sociabilidad, así como el deseo de experimentar continuamente. Acuario corresponde a la undécima casa del Zodíaco, que es la de la afinidad, la de la relación con los demás, la de la tolerancia y la del equilibrio. Si en la carta natal prevalece la componente Saturno-Neptuno estaremos ante individuos tendentes a los altos ideales de hermandad, deseosos de vivir más en el plano espiritual que en el práctico. Dotados de un gran sentido humanitario, dispuestos a la entrega absoluta, olvidándose de sí mismos en favor del bien común. Este tipo desemboca en dos vías según su dominante saturnina o uraniana: La sabiduría: La tendencia a sobrevolar por encima de las cosas le aleja quizá de lo real (de ahí una cierta esquizofrenia, aunque es un ser sano), pero le permite alcanzar un cierto nivel de elevación que responde a su necesidad de libertad y de ideal. Si no se pierde en la desorientación de un alma inquieta que va flotando por la vida por no poder concretizarse lo suficiente, se encuentra liberado y sin el lastre de todo lo que entorpece a un ser. Vive al margen de las cárceles aprisionadoras del instinto, en dirección a un mundo suprasensible que él puebla de imágenes, de sensaciones, de visiones. No quiere más que pertenecer y entregarse a un destino extrapersonal hecho de desposesión, de decantación, de purificación. Lleno de una inmensa renuncia, esta gracia o esta sabiduría lo devuelve a la condición humana en una reconciliación del hombre con el Universo. La aventura: Frente a la gracia hay el poder, el sueño sobrehumano, la aventura prometéica. Este tipo vive en un clima de alta tensión y tiene una sed loca de desmedida. Inadaptado, excéntrico, original o rebelde (no quiere ser como los demás) es ese ser independiente, ese individualista obstinado que aspira a evitar los senderos ya trillados, romper con las rutinas y prejuicios, olvidar las contingencias; despreciar las convenciones, trastocar las costumbres establecidas de la moral y la sociedad. Lo que él quiere es la novedad, el modernismo, el último grito. Lo que le tienta es la revolución, el record, el frenesí, la necesidad de ir hasta los limites extremos de su poder, de llevar al infinito los limites de lo imposible, la búsqueda de lo absoluto. Su instinto es muy marcado y, con la ayuda de Saturno, se nutre de elementos racionales, que le proporcionan una intensa creatividad, sobre todo en el campo ideológico. Si por el contrario, prevalece la componente de Urano conformará sujetos inquietos, originales, innovadores y llenos de intereses, sobre todo en el campo técnico-científico. Audaces y dispuestos para todo tipo de cambios, su propia ductilidad los empujará a ir con los tiempos y a adaptarse a toda idea nueva o nueva corriente de pensamiento.
|
| VOLVER ARRIBA |
PISCIS: 20 febrero - 20 marzo |
El signo de Piscis se corresponde con la duodécima casa del Zodiaco, que representa la meta última del individuo, la fusión del yo con el cosmos, con lo eterno, con la inmensidad. La personalidad de los nativos de Piscis es, sin duda, una de las más complejas y difíciles de definir. Su naturaleza es extremadamente sensible, receptiva, emotiva, llegando en algunos casos a la hipersensibilidad y al recelo. Son muy influenciables, absorben todo tipo de impresiones con peligro de caer en la confusión y en la desorganización. El sentido práctico es casi nulo. El humor es inconstante, y el comportamiento a veces irracional, sobre todo en la vida cotidiana. Este aspecto es compensado por una formidable intuición y receptividad, que proporcionan al sujeto una visión global de la existencia, a la vez rica en comprensión humana y misticismo. Opuesto a Virgo, el signo de la menudencia, del detalle, del particular, los Piscis se convierten en el signo de la globalidad, de lo infinito, de lo ilimitado. Lo irracional se asocia a la mediumnidad, al sueño, a la magia. El peligro de una naturaleza tan compleja es caer en el caos psicológico y en las irregularidades típicamente de Neptuno (sobre todo si Neptuno se muestra muy conflictivo en la carta natal). En este caso se dan individuos que intentan construir su propia personalidad, porque no son capaces de integrarse completamente en el mundo que los rodea, manteniéndose durante toda su vida algo infantiles, susceptibles, incoherentes, soñadores, muy dados al lamento y a ser víctimas, con el miedo a asumir sus propias responsabilidades. Si por el contrario, Júpiter es el planeta más fuerte, este Piscis tiende a ser más optimista, alegre, sensual, inclinado hacia los placeres de la vida y amante de su propia comodidad, que sabe defender a toda costa, si bien en silencio. La personalidad, de todas formas, es casi siempre ambivalente, aunque a menudo es introvertida y tiende a huir de la realidad. Posee un gran espíritu de sacrificio y de renuncia. Cuando la sensibilidad es capaz de encontrar una forma positiva de expresión, se dan individuos muy creativos, a menudo geniales, ya sea en el plano intelectual o artístico. Existencia inestable y a veces caótica, que debe protegerse de sueños impotentes, de proyectos quiméricos, de esperanzas utópicas y otros grandiosos edificios construidos sobre la nada... aunque las "pescas milagrosas" no queden excluidas de su juego. Su realización, de orden moral y espiritual, no empieza a menudo más que a partir de la aceptación del olvido de sí mismo, de perderse, de sacrificarse, pero entonces conoce, a través de la entrega, la fecundidad o la alegría. La vida afectiva es fundamental para los Piscis. Amores sublimes, platónicos o no, caracterizan su existencia, sueño y realidad, romanticismo y sensualidad se entrelazan constantemente en las experiencias amorosas del signo que, también en este aspecto, vive su profundo anhelo de lo absoluto, al darse a sí mismo a través del sacrificio.
|
| VOLVER ARRIBA |
ARIES: 21 marzo - 20 abril |
Este signo, influido por el Sol y por Marte, símbolos masculinos, representa la fuerza, la agresividad, el deseo de afirmación viril; así como la violencia, el ímpetu, la fuerza brutal a menudo necesaria para defensa del entorno en el que el hombre vive. A Aries le corresponde la primera casa del Zodíaco, que representa la personalidad en el estado puro, los instintos, el carácter del individuo enfrentado a sí mismo. Es la primera toma de contacto con el mundo. Aries representa el nacimiento, que es siempre un acto violento. Quien nace con el Sol en este signo es valiente, intrépido, pero también informal en el trabajo, intolerante y a menudo agresivo. Impaciente, lo quiere todo al instante; ataca con furia, a menudo ciega e irracionalmente, quemando etapas e infravalorando las dificultades. La caída de Saturno, símbolo de lo racional, hace que los Aries sean poco reflexivos y con poca capacidad de concentración, defectos que vienen compensados por el deseo violento de alcanzar las metas por ellos fijadas con su gran vitalidad (exaltación del Sol). Si el obstáculo es demasiado grande para ser superado, Aries cae en frustraciones profundas y en estados de pesimismo. Su vida está caracterizada, de hecho, por períodos de optimismo que alternan con períodos de desaliento. Su comportamiento está dominado por la inestabilidad, cambios bruscos, por la emotividad, por la tendencia al riesgo. Es el signo de la cólera imprevista, de quien quiere quemar en un instante todas sus energías potenciales. Esto conlleva el peligro de que esa fuerza impetuosa y desordenada siga una dirección equivocada o que se convierta en destructora. Aries, que ama el riesgo, vive su vida como un guerrero que debe afrontar siempre nuevas batallas. Valiente y generoso, pero también deseoso de independencia se convierte en un ser intolerante cuando se ve sometido a algo o a aspira a ser algo importante, pero sólo puede alcanzar sus ambiciosas metas si los demás aspectos de su carta natal le confieren la coherencia, el razonamiento y la capacidad de reflexión indispensables para llevar a buen fin empresas que tienen necesidad de un espíritu paciente. De otro modo sus éxitos tenderán a ser imprevistos y de corta duración, con el peligro de estar dando siempre pasos en falso, por su tendencia a confiar excesivamente en sí mismo. Su comportamiento es autoritario: ama el orden, la ley y respeta toda forma de estructura jerárquica. Proyectado siempre hacia el futuro, tiene poca memoria y olvida fácilmente. Tiene predisposición a la aventura, a los accidentes, a las luchas, combates, rivalidades, procesos, gastos excesivos, enamoramientos, pasiones devoradoras; tendencia a la vida ruidosa, inestable, palpitante, febril, a los excesos y desórdenes; propicio a la afirmación de una personalidad que traza una nueva vía, a jugar un papel de guía, de iniciador, de iluminador, de innovador, de precursor, de jefe.
En el plano afectivo le gusta dominar a su pareja, es apasionado y sentimental, pero a menudo incapaz de una relación profunda. Se muestra casi siempre inconstante, viviendo muchas pasiones que quema en poco tiempo y que resuelve con rupturas imprevistas.
|
| VOLVER ARRIBA |
TAURO: 21 abril -20 mayo |
Los individuos que nacen durante este período son posesivos, siempre a la búsqueda de seguridad y goce de las alegrías de la vida. Venus, regente del signo, empuja a buscar el placer y la satisfacción de los deseos materiales. Tauro corresponde a la segunda casa del Zodiaco, que representa el momento en el que el recién nacido tiende a satisfacer su propia oralidad. Ve la posesión de los bienes como indispensable para conquistar la seguridad material, que pueda asegurarle a él y a los suyos la supervivencia, protegiéndole de todo riesgo. La tenacidad, la ponderación y la perseverancia le hacen llegar casi siempre a sus metas prefijadas. A menudo es un trabajador metódico y fiel, dotado de una gran resistencia tanto física como psíquica, lo que le convierte en un ser muy equilibrado ante los obstáculos y las dificultades. Amante de la buena mesa, del ocio y de la comodidad. Es también un instintivo, un ser sano, en contacto directo con la naturaleza universal. Sus instintos son imperiosos, sensualidad desbordante, bien instalada en lo real por un capital de salud que puede embrutecerlo en un egoísmo confortable. Estos instintos son, sobre todo, captadores: captan, absorben, como raíces en la tierra. Este tipo es, sobre todo, un instintivo oral, lleno de deseos digestivos, inclinado a engordar, a tragar, a asimilar, a adquirir, a poseer, a conservar, a vivir lo más intensamente posible en el mundo del poseer. La exaltación de la vida es vivida a la manera sensorial, haciendo de él un dionisíaco: encantamientos terrestres, grandes voluptuosidades, amor por la tierra, la Naturaleza... y sus gustos son siempre sanos y sencillos. Sensual, posesivo en las relaciones afectivas, Tauro tiende también a considerar a su pareja como un objeto de su propiedad: de aquí los fuertes celos que pueden empujarlo a veces a verdaderos actos de cólera violenta. Respetuoso con las tradiciones, es un conservador, a menudo un moralista, e intenta alcanzar un puesto en la vida respetando las convenciones y reglas sociales. Su amor por el hogar le empuja a invertir su dinero en bienes inmuebles, que le hacen sentirse seguro e inmune a los riesgos tan detestados por él. Si en la carta natal la posición de Saturno es fuerte, el deseo de posesión puede transformarse en avidez y avaricia, con un carácter melancólico e inclinado a la monotonía y al pesimismo. Si, por el contrario, priman Júpiter y Venus, planetas hedonísticos, el amor a los placeres de la vida puede ser muy intenso convirtiéndolos en personas extravertidas, expansivas y optimistas, aunque también inclinadas a la exageración en todos los planos de la vida, con escaso autocontrol. El sentido del dinero es, de todas maneras, muy fuerte en ambos casos.
|
| VOLVER ARRIBA |
GEMINIS: 21 mayo - 20 junio |
Geminis corresponde a la adolescencia: Mercurio, la plata viva, regente del signo, se asocia a esta fase de la vida. La curiosidad, la percepción intelectual, las primeras experiencias de relaciones sociales, la disponibilidad, el deseo de movimiento continuo y la diversidad de intereses son características típicas de quien nace bajo este signo. De lo estático de Tauro se pasa a la movilidad, rapidez y sentido del humor con el que Géminis afronta las dificultades y los obstáculos. Es un ser nervioso, más ligero que una pluma y que vive en el aire, un ser rápido de humor cambiante, amante del movimiento, sin poder estarse quieto, que necesita espacios abiertos y hecho para el desprendimiento. Es, también, un ser ágil, flexible, ligero, hábil, adaptable, comediante, camaleón, que toca de todo un poco, pícaro, malicioso y, en consecuencia, inestable, ligero, a la vez en todas partes y en ninguna, presa de la división interna y de los problemas que ésta plantea. El sentido crítico y la vivacidad mental los hacen poco respetuosos de las tradiciones y convenciones sociales. Deseosos de cambios, que saben afrontar con una actitud libre de prejuicios y una pizca de juvenil inconsciencia, la movilidad y los intereses varios por los que se sienten atraídos pueden ser la causa de cierta superficialidad o de una incapacidad de especulación profunda y creativamente provechosa. Es el signo que corresponde a la tercera casa del Zodíaco, la de las relaciones con el entorno social más inmediato, con los hermanos y amigos en general. Es el sector de las comunicaciones rápidas, del intercambio de ideas. Los Géminis, de hecho, tienen a menudo un óptimo sentido dialéctico que los permite establecer relaciones fáciles e inmediatas a través de la palabra. El aire es su elemento, por esto sienten siempre la necesidad de espacio en el que puedan moverse libremente, incluso a nivel físico. Atentos a las modas, sobre todo a las de tipo intelectual, saben ir con los tiempos intentando no quedar nunca desfasados: desde el último «best-seller» al espectáculo del que todos hablan. Saben siempre expresar su opinión a propósito de cualquier cosa, aunque a menudo su conocimiento de la materia sea más bien superficial. Los proyectos a largo plazo no están hechos para ellos. Se aburren mucho si tienen que concentrarse en un único objetivo: en consecuencia, se entregan a una pluralidad de intereses y trabajos al mismo tiempo cuando uno sólo no es lo suficientemente variado como para contactar con personas y lugares siempre distintos. Tienen siempre la necesidad de un escenario donde interpretar papeles diferentes. Su inteligencia los lleva a ver las múltiples facetas de la realidad, y en los tipos más evolucionados se dan hábiles políticos u óptimos diplomáticos. Las cualidades intelectuales, que indudablemente poseen, pueden llevar a ciertos Géminis a triunfar fácilmente, aunque no sepan mantener sus éxitos durante largo tiempo. La sexualidad es algo fría pero curiosa, y fácilmente estimulable por la novedad, por esto puede caer en la ambivalencia. La primariedad se combina de dos formas opuestas bajo el ángulo caracteriológico, de ahí dos tipos posibles: a) El tipo Cástor, de sensibilidad inestable, constantemente en movimiento, a la vivacidad de sentimientos, a la búsqueda de emociones nuevas, al vagabundeo afectivo, a la vida tironeada por impulsos sucesivos, pasiones desordenadas y cambiantes; ser antojadizo, viviendo en una atmósfera febril y buscando un "presente" tan intenso como maravilloso en lo posible. b) El tipo Pólux, especie "de espíritu sin alma" con una gran presencia de espíritu, viviendo y actuando según su pensamiento, curioso, práctico, hábil, oportunista, inventivo, irónico, sarcástico, espiritual, de corazón reseco. A menudo, estos dos caracteres opuestos alternan o coexisten a dos niveles distintos en el mismo sujeto, pero, en general, uno de ellos predomina.
|
| VOLVER ARRIBA |
CANCER: 21 junio - 20 julio |
El domicilio de la Luna y la exaltación de Júpiter hacen del nacido en este signo un receptivo, pasivo y sensible. Ligado a la madre y a la familia de origen se siente siempre atado a la infancia, al pasado, a los recuerdos. Con esfuerzo (y no siempre) es capaz de cortar el cordón umbilical y vivir de forma autónoma su propia vida. El carácter tiende a ser melancólico, introvertido, con miedo al futuro, que es vivido siempre como lo desconocido angustioso. Por esto el Cáncer prefiere la seguridad del pasado y se aferra a la tradición y a la familia. La falta de agresividad (caída de Marte) le hace poco inclinado a tomar iniciativas y a dejarse arrastrar por la acción. El mundo de la realidad le atemoriza y ama refugiarse en el ensueño y en la fantasía. No posee el espíritu temerario de Aries ni la alegre inconsciencia de Géminis, pero suple estas faltas con una profunda intuición v una afinada sensibilidad, que le permite igualmente alcanzar sus metas. Condicionado por la Luna y su elemento, el agua, Cáncer se caracteriza por su humor inestable, inquieto, y por una continua alternancia de momentos de introversión y de entusiasmo. Susceptible y muy vulnerable, si es herido en su sensibilidad se cierra inmediatamente en su concha. El cangrejo cubierto por su resistente caparazón y siempre alerta para huir ante el peligro expresa perfectamente el carácter del signo. El complejo materno constituye la trama de la psique de este tipo, próximo a su sensibilidad cenestésica, a su vida vegetativa; da la impresión de permanecer en la infancia, de vivir en su concha, de refugiarse en su pasado. De esta forma se encuentra inclinado a identificarse con su madre, a apegarse a su familia, a su infancia, a los recuerdos, prefiriendo lo de adentro a lo de afuera, lo interior a lo exterior, lo íntimo a lo social. Es un soñador, un sentimental, un sensible, un imaginativo, inclinado a lo esquizoide, al autismo, a la sumisión pasiva y femenina, en primer lugar a la madre y después al mundo. Es, al mismo tiempo, un introvertido, un Narciso, contemplativo, lírico, imbuido del sentimiento de su persona, soñando su vida o viviendo su sueño. Es, también, un elegíaco, un romántico que ama lo maravilloso, lo fantástico, los cuentos de hadas. El hombre Cáncer tiene una compleja vida afectiva: aferrado a la madre, ésta le arrastra hasta el punto de complicar de forma a menudo dramática toda relación con el otro sexo. La componente lunar le hace necesitar la paz doméstica. La madre significa para él la dulzura de la infancia, la seguridad del claustro materno, mientras que otra mujer representa lo desconocido, y por esto mismo el peligro. Inestabilidad, temor y angustia caracterizan su vida sentimental; incluso si toma conciencia y se rebela contra la figura materna, quedará siempre en la base de cada relación una cierta conflictividad y competitividad hacia la compañera, ya que el hombre Cáncer desea una eterna repetición de la relación con la madre protectora, que acepta todo sin pedir nada a cambio. Se presentan dos tipos distintos de tendencia en su destino: Uno dominado por el humor sedentario e inclinado a una vida estable, siendo el individuo un alma simple, de naturaleza buenaza, tranquila, familiar, casera, sin pasiones aparentes. Ser hecho para la vida interior, moviéndose poco y con tendencia a la fijación, se encuentra tanto apegado a su familia, a su casa, a su país, a sus cuatro muros como a las realidades materiales. El otro es un ser de humor peregrino y vida inestable; es una naturaleza errante, sobreexcitada, desapegada de la realidad prosaica, desprovista de sentido práctico, al margen de las normas. Ser extraño, caprichoso, extravagante, complicado, cautivador, llama efímera, entregado a la vida bohemia o a la licenciosa, sin hogar, domicilio ni medio fijo, sin familia, entre ángel y demonio. ALO !!!
|
| VOLVER ARRIBA |
LEO: 21 julio - 20 agosto |
Los nacidos bajo el signo de Leo están regidos por el Sol, símbolo de la vitalidad, que los hace conscientes de su propia fuerza y de su propia conciencia. El yo se manifiesta en su plena madurez de forma muy distinta a la de Aries, primer signo de Fuego, dominado por la impulsividad y agresividad marcianas. A menudo de constitución atlética y, aún más a menudo, animado de un temperamento bilioso. Fuerte, sano, va al encuentro de la vida, confiado, feliz, natural, con una abundancia vital que le presta aplomo, anchas espaldas, seguridad, audacia, sed de conquista, de dominio y ambición. Es un apasionado del impulso del Yo, expansión vital hasta la hipertrofia tiránica de la voluntad, sentimiento de grandeza, porte, orgullo, sobreestimación de sí mismo, necesidad de prestigio, carácter magnánimo, altivo, recto; gran ambición realizadora, movilización de las fuerzas íntimas, en la más alta tensión interior, al servicio de una pasión dominante, de un ideal que se convierte en el alma de su vida, el centro de su existencia; sentido de mando, de poder, de responsabilidad. La valentía, la audacia, el deseo de sobresalir son características de Leo, que demuestra su propia fuerza con absoluta naturalidad y espontáneamente. La seguridad que tiene de sí mismo le hace aspirar al mando, la autoafirmación, el éxito (sobre todo en el ámbito social). Aferrado al presente, tiene un fino sentido de la realidad, que le capacita para valorar exactamente cada aspecto de ésta. A diferencia de Cáncer, vuelto hacia el pasado y todavía inmerso en el inconsciente, Leo afronta su propia existencia tratando de controlarla y de vivirla con absoluta seguridad y conocimiento de causa. El mayor riesgo que corren los individuos nacidos bajo el signo de Leo es la sobrevaloración de sus propias cualidades; la inflación de su propio ego puede dar como resultado un individualismo exacerbado con todos los excesos que esto conlleva. Así, los Leo que no sean capaces de desarrollar armónicamente su propia personalidad reflejan de forma negativa las cualidades potenciales del signo. Entonces predominan el orgullo, la megalomanía; en fin, la desproporcionada confianza en sus propios medios. Este tipo de sujetos vuelcan todos sus objetivos estrictamente hacia cosas materiales sin ningún deseo de evolución interior y con absoluta incapacidad de sublimación(dependiendo de los aspectos de su carta natal). El sentido de autoridad se transforma en autoritarismo, la generosidad en un estéril exhibicionismo, el deseo de afirmación en tiranía y en afán de dominio. El control de su propia fuerza y vitalidad es esencial en el Leo para el desarrollo armónico de su personalidad. De hecho, en los tipos evolucionados se encuentran individuos con grandes ideas e ideales, con un fuerte sentido del humor y capaces de canalizar ellos mismos su energía hacia la realización de grandes empresas. Cuando sus cualidades potenciales se realizan y el individuo es capaz de controlar su voluntad con un fuerte sentido de la responsabilidad consciente, encontramos sujetos capaces de acciones inesperadas por su alto contenido ideológico, pudiendo trascender a experiencias creativas en el campo artístico con óptimos resultados. La fragilidad de Leo se manifiesta en la necesidad de ser admirado; por este motivo puede ser presa fácil de astutos aduladores, que pueden herirle en su talón de Aquiles. Leo, de hecho, no es astuto y sí trasparente, aborrece la hipocresía y el retorcimiento. Es su debilidad, pero también su fuerza. Afectivamente es pasional, ama sinceramente, con lealtad y generosidad; pero, como a la vez anida en él el peligro de ser demasiado orgulloso y exigente, puede convertirse en tirano y egocéntrico hasta la insensibilidad, provocando grandes sufrimientos.
|
| VOLVER ARRIBA |
VIRGO: 21 agosto - 20 septiembre |
Las mieses ya han sido cortadas y empieza la recolección. La naturaleza ha completado su primer ciclo evolutivo, la tierra se va haciendo árida, la energía vital se debilita. El impulso vital se encuentra en su ocaso, las fuerzas se debilitan, las formas se adelgazan, pero el empobrecimiento de la vida animal es compensado por un orden del espíritu: es la aparición de la razón, buscando el hombre su medida en la lógica. La energía se canaliza en la esfera inmaterial de la inteligencia, en la agudeza de espíritu. Este signo corresponde, orgánicamente, al intestino en su función de criba, de asimilación y eliminación de desechos. En la mitología Virgo está ligado a la historia de Deméter, diosa de la Tierra, y de su hija Perséfone, venerada como protectora de la agricultura.
|
| VOLVER ARRIBA |
LIBRA: 21 septiembre - 20 octubre |
La personalidad de Libra se conforma a través del contacto, del diálogo con el mundo. Sus características más acusadas son el tacto, la diplomacia y la delicadeza. Dotado de una gran capacidad afectiva, los nativos de este signo consiguen sin dificultad cultivar muchas relaciones amistosas, y a través de éstas buscan su propia confirmación ante el mundo. Cada nueva amistad se ve como algo maravilloso que se debe vivir intensamente. Guiados por su profundo sentido de la justicia, están siempre atentos para no herir la susceptibilidad de los demás. Siempre deseosos de equilibrio, prefieren el compromiso a la confrontación abierta. La caída del Sol los priva de una fuerte vitalidad, mientras prevalece, por el contrario, una profunda capacidad racional impulsada por el deseo de profundizar en todo tipo de experiencias y juzgarlas desde todos los puntos de vista. Las personas nacidas bajo este signo tienen a menudo como meta la búsqueda de la perfección y el respeto de las formas. La naturaleza de este Signo está basada en el equilibrio de dos temperamentos opuestos: uno influenciado por Saturno, delicado, refinado, evadiéndose de la materia o depurándola, y otro influenciado por Venus, volátil, destinado a realizarse a través de los intercambios, realizados con fluidez, con el medio ambiente. Es la conjunción del don venusino de la juventud y del agotamiento saturnino de la vida: nervioso expansivo o sanguíneo que ha perdido su riqueza plástica. El ser se inclina pues alternativamente hacia la espontaneidad y la meditación, el abandono y el temor, la llamada y el retroceso ante la vida... Naturaleza del "justo medio", inclinada a los compromisos, concesiones y términos medios, pero también a las posiciones tibias y a las actitudes del "nadar y guardar la ropa". Ponderación, tolerancia, pacifismo, sentimiento de ecuanimidad. Carácter social adaptable, a veces oportunista, amable, delicado, gracioso y armonioso, pero voluntad débil, desarmada tanto por la indecisión y la duda entre dos solicitaciones opuestas, como por el deseo de agradar. Disposición más afeminada que viril en detrimento de la voluntad de poder y en beneficio del refinamiento estético o espiritual. Poco agresivos, los individuos de Libra parecen a menudo indecisos, porque su preocupación constante es elegir lo mejor. Esta búsqueda puede llevarlos a quedar incapacitados crónicamente para tomar ciertas decisiones y bloquearlos en el plano existencial. La incertidumbre, sobre todo en el campo afectivo, punto débil de los nativos de Libra, los hace extraordinariamente vulnerables. Demasiado dispuestos a la búsqueda de nuevas relaciones, pueden fácilmente llegar a ser heridos en su sensibilidad. Si se sienten víctimas de injusticias sufren terriblemente, llegando a ser extremadamente severos y rigurosos en sus juicios y casi maníacos en sus análisis. En el polo opuesto se pueden encontrar individuos a la búsqueda constante y espasmódica de relaciones, hasta el punto de soportar cualquier relación o situación por miedo a la soledad. La inteligencia es frecuentemente óptima, y ella puede rescatar al Libra de los momentos en que su fuerza de voluntad se ofusca en dejarse influenciar por los demás. Cuando la capacidad afectiva (Venus) se funde armoniosamente con el raciocinio (Saturno), se conforman individuos de personalidad muy equilibrada y con un alto sentido de la justicia para quienes los valores interiores prevalecen sobre los deseos materiales y exteriores.
|
| VOLVER ARRIBA |
ESCORPIO: 21 octubre - 20 noviembre |
Dominado y regido por el planeta Plutón, Escorpio está caracterizado por un fuerte instinto y tendencia a impulsos violentos. Su fuerza inconsciente es a menudo demasiado potente para ser controlada y se revela de forma desordenada provocando profundas angustias existenciales. Solamente en la dialéctica Tauro-Escorpio se puede entender plenamente el sentido de la tipología de este signo, en el que el sentido de la vida y de la muerte están estrechamente ligados. Mientras que su signo opuesto, Tauro, simboliza la vida en su expresión más simple y concreta, y la sexualidad, por ejemplo, se vive como un medio de procreación, en Escorpio la sexualidad se transforma en erotismo, se vive con agresividad, con curiosidad, pero también con temor, como un momento en el que el placer y la muerte se confunden. Esta naturaleza de Escorpio se encuentra minada por un fuego interior, animada en las entrañas por la exasperación de pulsiones violentas. Este "diablo en el cuerpo" expresa una angustia de vivir, una sed de "ser más" más que de "bien-estar", que busca sus afinidades en las tormentas y convulsiones de la vida. Dos grandes instintos se enfrentan en una ambivalencia intensificadora: la agresividad y el erotismo; danza endiablada de lo sublime y de lo abyecto, del cielo y el infierno, del realismo brutal y del idealismo místico, del apego y el desprendimiento, del amor y la muerte. El instinto sexual se prolonga bajo el aspecto creador: don de producir, de fecundar, de realizar en un arranque irresistible; el poder del ser es o procede del sexo y a través de este poder sexual, natural, desplazado y sublimado, a través de la integración del erotismo, animal o espiritualizado, encuentra su razón de ser. Si existe disonancia, el ser se encuentra inquieto, atormentado; su alquimia interior destila los venenos de los estados mórbidos: sentimientos de absurdo, de la nada, ideas de muerte, disgusto, angustia, sadomasoquismo, culpabilidad, autocastigo, fobia, neurosis obsesiva. La agresividad escorpiónica se extiende también al campo mental e intelectual. A menudo la inteligencia es agudísima, anticonformista y a veces revolucionaria. Al contrario de Tauro, tranquilo, desconfiado y «frenado», Escorpio ama el riesgo y su audacia se revela tanto más evidentemente cuanto más difícil y peligrosa se presente la situación. Le corresponde la octava casa del Zodíaco, que es la de la muerte, pero también la de la capacidad de resurrección, y puede destruir y desacralizar lo tradicional para revolucionarlo y construir algo completamente nuevo. Plutón junto a Marte, regente del signo, simboliza no sólo la semilla que fecunda, sino también las fuerzas inconscientes que buscan una forma de expresión creativa y original. Quien está fuertemente marcado por Escorpio es, a menudo, un inconformista, con una inteligencia abierta a toda propuesta, incluso la menos ortodoxa, y con una voluntad de poder y una intuición casi demoníaca que en algunos puede convertirse en un arma al servicio de sus propios fines de forma no siempre cristalina. Cuando prevalecen las fuerzas agresivas e instintivas, la vida de los nacidos bajo este signo está caracterizada por la lucha, así como por, una fuerte competitividad, que puede llegar a la violencia y a la crueldad. Si, por el contrario, las fuerzas instintivas profundas pueden ser controladas y disciplinadas, el nativo de Escorpio llega a un alto grado de sublimación. Incluso se pueden encontrar sujetos que rechacen y repriman el instinto y la sexualidad convirtiéndose en presa de la angustia y de fuertes sentimientos de culpabilidad. Los continuos temores pueden convertirlos en seres profundamente infelices y atormentados.
|
| VOLVER ARRIBA |
SAGITARIO: 21 noviembre - 20 diciembre |
Los nacidos bajo este signo poseen una doble y mutable naturaleza representada o por la simbología estacional, que indica el paso de una estación a otra, o por la figura mitológica, mitad hombre y mitad caballo. El Sagitario está dominado por el deseo de cambio para conquistar situaciones siempre distintas y vivirlas con alegría. Las disposiciones extremas de este signo doble son muy acentuadas: Si el tema es armónico en su carta natal, el sujeto tiende hacia un conformismo confortable; adaptado, asimila las buenas maneras, se conforma a las costumbres establecidas, es partidario de la legalidad, del orden y las convenciones sociales, es un ser abierto, eufórico, que se sabe mover, recto, leal, caballeroso, amante del prestigio y la honorabilidad. Si el tema es disonante en su carta natal, tiende a la independencia extravagante, a la rebelión. Instintivamente, se levanta contra las reglas de su medio y se comporta como un inadaptado que rompe las ataduras. Su necesidad de emancipación domina ante todo. Voluntad insurreccional contra las costumbres, lugares comunes y prejuicios; pasiones imperiosas, impulsos audaces, coces fogosas de un pura sangre. Según como se expresa en su entorno: Si es extrovertido, tiende a la aventura en su relación con el mundo; es un atleta, un deportista, un temperamento nómada, que ante todo posee la pasión por los viajes, explorador a la búsqueda de nuevos horizontes, llevado siempre hacia un más allá. Si es introvertido, lo que domina es la aventura hacia el encuentro de sí mismo, buscando este más allá al que aspira en su interior en el anhelo de formas morales y espirituales mas elevadas. Su impulso se dirige hacia el conocimiento, la cultura, la religión, la perfección de sí mismo; apunta hacia un ideal, una sabiduría al final de su viaje interior. Su inquietud le lleva a desear expansionarse, evadirse no físicamente de su propia familia, de su ambiente y, a menudo, de la patria, también a desear elevarse espiritualmente, trascender su propia subjetividad y conseguir un alto nivel de espiritualidad. Sólo la carta natal puede revelar la orientación que tomará su personalidad. Cuando los aspectos son en su mayor parte armónicos, conforma individuos respetuosos de las reglas con un comportamiento fundamentalmente honesto y sereno, siempre a la búsqueda de ambientes confortables y seguros. La inteligencia puede ser, en estos casos, un poco ingenua y dirigida hacia lo novedoso, pero sin la fuerza revolucionaria de Escorpio. El Sagitario de este tipo es un exuberante, un entusiasta dispuesto a cambiar de lugar y de acción, amante de la aventura, de los deportes, de los viajes, sobre todo a países lejanos, donde el contacto con razas y culturas distintas satisface su sed de novedad. Este signo corresponde a la novena casa del Zodíaco, que representa el desapego del ambiente inmediato (representado por su casa opuesta, la tercera) y la aspiración hacia horizontes más amplios tanto físicos como mentales. A pesar de su inquietud, Sagitario es básicamente un individuo respetuoso de las convenciones y costumbres sociales, que pondera en su medida tanto el prestigio como la respetabilidad. Sólo con posiciones fuertemente disonantes de Júpiter pueden aparecer sujetos rebeldes, desordenados y sin claridad de ideas. Pero en general los sagitarianos son personas joviales, serenas, que pretenden conseguir sus objetivos con ideas innovadoras, pero no demasiado revolucionarias o destructivas. Cuando los dos elementos opuestos del signo, lo animal y lo espiritual, consiguen fundirse equilibradamente, dan individuos completos, ya que todos los componentes del ser humano están armónicamente representados y realizados. En este signo pueden encontrarse sujetos, que, por posibilidad de síntesis del dualismo inherente en la naturaleza humana, pueden representar mejor que los demás al hombre en su compleja realidad. 09,18,32
|
| VOLVER ARRIBA |
CAPRICORNIO: 21diciembre - 20 enero |
Regidos por Saturno, los nativos de este signo se caracterizan por un frío desapego, que les confiere una gran capacidad para evaluar racionalmente la realidad. Poco emotivos en general, parapetados y siempre a la defensiva, están animados por una profunda ambición, que los capacita para realizar sus objetivos incluso a largo plazo. Dotados de gran capacidad de concentración, indiferentes a los éxitos de brillo fugaz, tienden a controlar con fría racionalidad cualquier situación y a dominar sus emociones con tal de alcanzar las metas que se fijaron. Si alcanzan el éxito, se tratará seguramente de un éxito estable y duradero, ya que ha sido logrado poco a poco, con lucidez y mucho esfuerzo. Los obstáculos no los asustan, incluso los estimulan a continuar, aunque sea lentamente y, a veces, renqueando -como la cabra que tiene que alcanzar la cima de la montaña-. Para estos individuos todo es conquista, incluso a costa de grandes sacrificios y renuncias. Este tipo es un ser frío, edificándose su personalidad en un movimiento de retraimiento sobre sí mismo y de concentración que excluye toda exteriorización. Este ser "frío" es, a la vez, introversión e inemotividad, real o aparente (el "apasionado frío"), lo que le asegura el dominio sobre sí mismo. Es también un ser lento: paciencia, perseverancia, estabilidad, ponderación, meditación, pesimismo, soledad o melancolía. Si se asocia al frío saturnino, la sequedad marciana, tenemos al nervioso duro, sólido como una roca: es un ser rudo que se beneficia de un sólido equilibrio por el dominio de los sentimientos y la firmeza de carácter: aplomo, sangre fría, robustez, disciplina, obstinación, densidad, fijeza. Se presentan dos tipos: El ambicioso: Naturaleza caracterizada por una áspera afirmación del Yo al servicio de una voluntad de poder o de un orgullo impregnado de necesidad del dominio. Arribista o ambicioso, su libido posee una gran sed de elevación. Existen posibilidades de que se alce a la cumbre por su silenciosa y paciente obstinación, su previsión, su larga premeditación, su lucidez, su voluntad bien encauzada; también llega a ella a través de un frío cálculo y una habilidad diplomática a la manera de una lama de acero, así como por su indomable carácter o su dureza de granito. El desapegado: Su libido se desapega del mundo terrestre, de los deseos y posesiones materiales; toma el camino del desprendimiento. Se trata, a veces, de una ambición inhibida, revelada por una humildad exagerada, un desinterés excesivo, tormentos morales y escrúpulos dolorosos. Se trata, también en este caso, de una ambición, pero es moral, tendida hacia una elevación espiritual: ascesis, contemplación, meditación o consagración total de sí mismo a los demás o a una vida impersonal entregada a una gran obra, sobre áridas pendientes que conducen a cimas luminosas. Corresponde a la décima casa del Zodiaco, la de la autonomía y del éxito social. El Capricornio puede llegar a sacrificar mucho de sí mismo -y de los demás- con tal de satisfacer su propia ambición. Opuesto a Cáncer, cuarto signo del Zodíaco, que representa la madre y los orígenes, este signo invernal no concede la menor debilidad ni nostalgia. Para él, en oposición a la ternura de Cáncer, el pasado no puede estar presente, ya que le obstaculizaría su caminar inexorable, que debe conducirle a su meta, incluso si ésta fuera una meta llena de soledad. La escasez de ilusiones produce un carácter oscuro, pesimista, aunque ni mucho menos pasivo frente a los obstáculos de cualquier tipo. Su característica principal es quizá la indiferencia, que le hace posible proseguir su largo camino hacia la meta trazada sin dejarse influenciar por los demás. La exaltación de Marte le confiere una agresividad extremadamente controlada, que siempre da en el blanco.
|
| VOLVER ARRIBA |
| |
|