DIME COMO TE ALIMENTAS...
....Y TE DIRÉ CUAN SALUDABLE ERES.
Por la Licenciada en Nut. Débora Sotelo
Habitualmente tendemos a pensar que si no nos duele nada, podemos movilizarnos con normalidad y nuestro cuerpo responde a los agentes externos sin manifestar enfermedad es porque estamos sanos.
Según organizaciones internacionales como la OMS o la FAO, la salud es el completo estado de bienestar: físico, psíquico y social.
Es frecuente que la visita a nuestro médico se efectúe solamente cuando creemos haber perdido la salud. Es decir, es poco habitual que busquemos hacernos un chequeo general cuando nos sentimos "bien".
Nuestra alimentación también refleja este concepto. Por lo que, no realizamos una "dieta saludable sino hasta que se nos prescribe por alguna razón.
En términos económicos ha sido muy costoso para la sociedad pues se ha dedicado hasta el momento a curar y rehabilitar en lugar de encontrar la causa del problema.
Afortunadamente en la actualidad se está intentando concientizar a la población de que es mejor desde todo punto de vista la PREVENCION que la cura posterior (cuando esta es posible).
Es de vital importancia que cambiemos nuestra forma de vivir, es decir, la adquisición de conductas saludables, entre las cuales la ALIMENTACION tiene un rol preponderante.
Siempre hemos recomendado dar preferencia a los alimentos naturales o poco procesados, de forma de incorporar a nuestro organismo nutrientes esenciales que no producimos.
Estos alimentos contienen antioxidantes, los cuales son potentes curativos y por supuesto, PREVENTIVOS.
Tales alimentos son portadores de vitaminas y minerales que le confieren un valor nutritivo sin comparación.
Se considera que las vitaminas A, C y E son responsables de esta acción sanadora, contribuyendo con ellas minerales como selenio, cobre, hierro y otros. Algunas grasas como los omega 3 y 6 también benefician en forma notoria nuestra salud.
Actualmente podemos contar además con alimentos denominados funcionales, es decir, alimentos que tienen un efecto sobre la salud más allá de su valor energético y nutricional.
Su desarrollo ha despertado gran interés y ya hay cientos de alimentos en el mercado que, además de la nutrición tiene efectos de mantenimiento de la salud o incluso terapéuticos.
Según investigaciones se ha demostrado que colaboran en la prevención de enfermedades como las cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes tipo 2, obesidad, afecciones intestinales, osteoporosis y otras.
El intestino normalmente presenta una importante cantidad de bacterias que son quienes afectan la digestión, favoreciéndola o dificultándola.
PRINCIPALES EFECTOS:
Activa la respuesta inmunitaria, mejorando considerablemente las defensas del organismo. Desintoxica el organismo, pues reduce la formación de sustancias dañinas en el intestino. Esto contribuye a reducir el riesgo de cáncer.
Refuerza las defensas naturales específicamente durante infecciones (por ej. Infecciones respiratorias infantiles.).
Regulariza el tránsito intestinal, evitando el estreñimiento y la flatulencia (producción de gases).
Potencia además la actividad protectora de otros nutrientes.
Previene el riesgo de alergias y acelera la recuperación en el caso de padecerlas.
Durante la gestación refuerza las defensas y colaboran en la formación adecuada de los órganos.
.UN PODEROSO ANTIENVEJECIMIENTO (antioxidante)!!!!
Un vaso de jugo de frutas frescas (consumido inmediatamente luego de su elaboración) con el agregado de 1 cucharada de germen de trigo, 1 cucharadita de levadura de cerveza y 1 cucharada de miel. Si usted es diabético suprima la miel y consúmalo una vez al día.
Es importante destacar que esto debe ser integrado a una dieta nutricionalmente equilibrada.
Como siempre, la recomendación es limitar el consumo de alimentos procesados, industrializados, dando prioridad a alimentos naturales, frescos y con escasa cocción.
Fuente: Licenciada en Nut. Débora Sotelo